18.3.08

Razones prácticas por las que salir del armario

Recogiendo el guante que soltó Marga en su blog respecto de las ventajas de salir del closet, sumo las mías a continuación de que sugirió ella (y cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia).

Dijo Marga:

Si salís del armario no tendrás que hacer estas cosas nunca más:


1 - Inventarte un novio que viva muy pero muy lejos, preferentemente en Estados Unidos o Francia (y pasarte horas escribiendo su nombre en un cuaderno).


2 - Rechazar -con las más diversas excusas- los intentos de tus amigas o compañeras de trabajo de presentarte a algún chico para salir (yo llegué a rechazar una cita argumentando que a mí me gustaban los hombres con barba ¿?).


3 - Hablar en neutro cuando llamás por teléfono a tu chica, preguntándole por ejemplo: ¿te cansaste mucho?, en lugar de: ¿estás muy cansada?. Ahora ya he perdido la práctica, pero años atrás me había convertido en una experta en conversaciones telefónicas donde no se me escapaba jamás una palabra que pudiera delatar el género de la persona con la que hablaba. Supongo que a los que me escuchaban (yo llamaba desde el trabajo) les resultaría bastante patético.


4 - Mentir que vas a pasar una noche de estudio en la casa de una compañera de Facultad (y tener que cargar con carpetas y libros que no pensás abrir, al menos no esa noche).


5 - Comprometer a tus amigas para que te cubran con tu madre diciendo que esa noche vas a salir con ellas, cuando en realidad te vas a ver a tu novia.


6 - Engañar a tus tías ratificándoles esa idea que se fueron formando de que no tenés novio porque estás estudiando mucho y primero que nada querés terminar la carrera.


7 - Engañar a todos dejando que sigan creyendo que ese amigo gay que te acompaña a todos lados en realidad es tu novio.


8 - Pasar por una mujer solitaria, pacata o puritana en los círculos hetero, cuando en realidad sos una persona normal capaz de divertirte y amar tanto o incluso más que ellos.


9 - Tener que presentar a tu pareja como tu hermana, tu prima, tu socia, tu hija, tu madre o lo que sea, tratando de recordar a quién le dijiste cuál de esos vínculos para conservar una supuesta coherencia...


10 - Vivir todo el tiempo con miedo a que alguien descubra que sos lesbiana.

A lo que agrego:

1 - Los compañeros de trabajo dejarán de elaborar intrigas motivadas por nuestro persistente silencio acerca de nuestra vida privada; y los matrimonios de jefes y compañeros con los que nos llevamos bien dejan de estar en peligro por el incalculable daño potencial que pueden causar los rumores malintencionados, que nos vinculan sentimentalmente.

2 - Ese tipo que te ve sola en todas las fiestas e insiste porque no puede entender que no le des bola no te jode más y hasta resulta una buena compañía para charlar.

3 - Si bien no garantiza que tu pareja sea invitada a participar de los eventos familiares, siempre podés declinar los compromisos por esa falta de consideración y no tenés que caretearla.

4 - Previendo que te pase algo y tu mujer pueda ser despojada por tu familia, si ésta tiene algún escrúpulo podés lanzarles una maldición de modo preventivo (en tanto en cuanto no salga una ley que nos permita protegernos, creo que la superstición puede ser efectiva).

5 - Podés poner en su lugar, liberada del "temor a ser descubierta", a ese conocido pelotudo que de cada cinco cosas que dice tres son chistes homofóbicos.

6 - No tenés que bancarte estoica y sonrientemente al mismo pelotudo del ítem anterior.

7 - Se te va yendo el miedo. El miedo permanente a ser descubierta "en falta": mirando de más a una mujer, oteando un escote, teniendo gestos con alguien que te gusta, que "se te note" por la ropa, los gestos, los amigos, el pelo o los libros que leés.

8 - Dejás de sentirte avergonzada por entrar a páginas de lesbianas a leer las historias de otras mujeres a las que le pasa lo mismo que vos. O parecido. Y por lo tanto ya no tenés que esperar a las 4 de la mañana cuando todos duermen después de inventar mil trabajos para quedarte hasta tarde esperando el momento propicio.

9 - Ya no tenés que ocuparte de borrar historiales ni estás sobresaltada todo el tiempo por si entran cuando estás en esa página.

10 - Cuando alguien hace un comentario del tipo "viste fulanita, es torta! Qué asco!" ya no tenés que fruncir la cara y decir puaj y reirte con el otro mientras te sentís la peor cucaracha del mundo, la más falsa.

11 - Ya no sentís tanto miedo de que hablen así de vos, ni vergüenza porque deseas a otra mujer, ni envidia de fulanita, la del punto anterior, porque es torta y se la banca. Vos también podés bancártela, y lo vas descubriendo.

12 - Ya no es necesario inventar explicaciones del tipo místico-religioso para encubrir tu -supuesta o no- abstinencia sexual.

6 comentarios:

marga dijo...

imperdibles! muy pero muy buenas tus razones, en especial los puntos 4, 5, y 10
con respecto al punto 4: me creés si te digo que estuve pensando exactamente en eso de las maldiciones como preventivo de sus eventuales malas maniobras?

felicitaciones
puse un link a tu post en mi post
salu2

Anónimo dijo...

Holaaaaaaa, me ha encantado este post, tanto tus razones como las de marga buenísimas!!!!!!
M he viso reflejada en muchas d eellas jaja

Akaotome dijo...

Sí, te quitas años de encima cuando sales del clóset...

Anónimo dijo...

Y sin duda hacer mejores amigas. Para ellas todo encaja cuando les cuentas. A mí me recriminaron por idiota, por no decirles antes. Se hacen mejores, mejores amigas.

Ceteris Paribus dijo...

Dónde has estado? He venido varias veces en las últimas semanas y nada... espero que estés bien!
Beso!

Pao dijo...

Impresionante.
Me hiciste reir y pensar mucho a la vez.
Muy buen blog.
Saludos,

Pao